En diciembre de 1998 yo visité a mi familia en Argentina. Después de Navidad, mis amigos y yo organizamos una excursión a la montaña para el domingo veintisiete de diciembre. Nuestro destino era la famosa Laguna del Diamante.
Ese domingo, cuando me desperté a las siete de la mañana, abrí la ventana de mi cuarto y vi que hacía un día espectacular. El cielo estaba muy azul, no había ni una sola nube. El sol brillaba muy fuerte y ya se sentía un poco de calor.
Mi papá se levantó más temprano que yo y preparó el desayuno para mi prima Eliana y para mí. Los tres nos sentamos en la cocina y desayunamos tranquilamente. A las siete y media lavamos las cosas del desayuno y comenzamos a preparar todo para el picnic.
Mientras esperábamos a los amigos con sus
coches, cargamos todo en la camioneta de mi papá.
A las ocho menos cuarto, todos empezaron a llegar. Este era un grupo
grande de gente muy divertida y ansiosa de pasar un día muy
bueno en las hermosas montañas de Mendoza.
Finalmente, a las ocho salimos de la casa rumbo al
sur de la provincia.
La Cordillera de Los Andes se veía perfecta desde el camino
.
Cruzamos el Río Mendoza
,
pasamos muchas fincas con diferentes plantaciones
y pozos de petróleo
.
Después de doblar a la derecha, hacia la montaña, por
un camino de tierra tuvimos en frente un paisaje totalmente diferente
.
Estábamos en un desierto gigante, sin un árbol, con
arbustos muy pequeños y al fondo las montañas
magníficas
.
Seguimos avanzando y subiendo lentamente, hasta
que llegamos a una quebrada muy grande .
Después de pasar la quebrada, vimos una hermosa vega donde
comían vacas y caballos. Ya estábamos a una altura de
3000 metros (9000 pies) sobre el nivel del mar y sólo
encontramos algunas plantas muy pequeñas con flores muy
interesantes
.
Subimos y subimos y subimos, hasta que llegamos a un inmenso
plató, de donde se veían todas las montañas y
parte del valle
.
En ese momento escuchamos un ruido muy raro en nuestra camioneta.
Cuando paramos, vimos que teníamos un gran problema
.
Mientras algunos trabajaban duro y cambiaban la rueda rota, Eliana y
Adriana se hicieron su propio picnic!
.
Por suerte todo se arregló y seguimos camino
.
Ya estábamos a casi 4000 metros cuando
llegamos a una gran cueva
que sirve de refugio cuando hay grandes tormentas de nieve y viento.
Después de visitarla, seguimos camino hacia la Laguna del
Diamante
.
De repente, después de una curva, frente a nosotros estaba la
increíble laguna de un intenso color azul turquesa que
contrastaba con el color de las montañas y sus picos blancos
.
Al fondo, el volcán Maipo, de 5400 metros,
se veía imponente, todo era impresionante y maravilloso.
Elegimos el lugar perfecto para nuestro picnic,
estacionamos las camionetas con los perros y preparamos todo
.
Después, algunas personas fueron a pescar y Eliana, Gary,
Carlos y yo fuimos a escalar un poco
.
Después, comimos, bebimos, tomamos sol y conversamos junto a
la laguna.
Pasamos un día increíble, el viaje tuvo aventura, un picnic buenísimo, un grupo excepcional de gente, un clima perfecto y un paisaje maravilloso!!!! Lamentablemente, a las seis de la tarde tuvimos que regresar a Mendoza y volver a nuestras casas.
Ejercicios:
Vuelta a
Gramática